Maneja un camión grúa de auxilios. Con eso se gana la vida y
mantiene a su familia numerosa, ahora de seis hijos. Vive sin grandes lujos. Pero
sus conceptos son de una gran riqueza humana y, a pesar de que le mataron a su
hijo a cuchillazos, en su relato no hay rencor: "Le daría un abrazo”, dice,
cuando se le pregunta qué piensa del homicida de su hijo.
Ismael Elías Cajas tenía 22 años. En la madrugada del
domingo 4 de junio fue asesinado a puntazos por Braian Michael Odorcic, de 20
años. Fue cuando éste último intentó robar el celular de su amigo en República
del Líbano y Lemos, en Rawson. Ismael y su amigo se defendieron y atacaron al
ladrón, quien sacó un cuchillo y mató a Cajas en el lugar.
"Yo tengo contención familiar. En mi casa hablo de este
dolor tan grande que tengo con mi esposa, mis otros hijos. Pero ese muchacho –por
el homicida- está solo; en una celda. Cuando se le pase el efecto de la droga
va a empezar a darse cuenta que está muy solo. Luego seguro que irá a una celda
en la cárcel. En ese lugar no pasan más que cosas malas. Lo recibirán como un
héroe. Pero eso es al principio, después va a ser un cachiche. Y así va a vivir
muchos años. Eso no se lo deseo a nadie”, dice Ronald, con firmeza, proyectando
el futuro del homicida de su hijo.
Ronald Cajas y su esposa.
Además de no demostrar rencor por el criminal, tampoco
parece molestarse por la estrategia defensiva del homicida: apunta a demostrar
que no quiso matar para robar, sino que se defendió del ataque después de
intentar robar. En la práctica, la diferencia puede significar años menos de
cárcel para el futuro de Odorcic.
Sin embargo, Ronald Cajas pidió ser respetuoso del trabajo
de la Policía y de la justicia: "Yo me pongo en lugar de esos policías que
tuvieron que estar en esos momentos tan tensos de la investigación; que
hicieron bien su trabajo; en plena madrugada. Para mí esa gente es la que hay
que rescatar”, comentó el padre del joven asesinado, agradecido del trabajo
policial.
También habló del trabajo del juez Benedicto Correa, del
Quinto Juzgado de Instrucción: "Hay que proteger y acompañar el trabajo del
juez. No hay que presionarlo. Está trabajando en resolver el crimen de mi hijo.
Sé que están los videos de las cámaras de seguridad. Sólo espero que haga
justicia, pero respeto mucho su trabajo”.
Finalmente, Ronald Cajas recordó a su hijo Ismael: "Él tenía
un vínculo muy fuerte con su madre. Era un muchacho muy honesto, trabajaba en
un lavadero y con eso había comprado un televisor y se lo había regalado a la
madre. Tenía una moto que se la usaban los hermanos porque él no quería andarla
porque no tenía carnet. Era un muchacho correcto”.