El juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de Instrucción, procesó con prisión preventiva por el delito de tentativa de homicidio agravada por el vínculo a Martín Ramírez (24), el hombre que le reventó la vejiga a su hijito biológico de 3 años.
Además de procesarlo y dejarlo preso, el juez embargó a Ramírez en 100.000 pesos.
En la investigación del juez Heredia Zaldo se supo que antes Ramírez había intentado matar dos veces al niño: lo intentó tirar de una moto en movimiento y lo intentó asfixiar con una almohada.
¿Cómo lo saben ahora? Porque el niño lo dijo en el centro ANIVI. Ya lo había dicho antes a la familia, pero no le habían dado crédito porque pensaron que eran cosas de su imaginación. Pero ahora los adultos de la familia entendieron que aquellas veces el niño no mentía.
En el último intento de homicidio del menor Ramírez cometió un grave error: dijo a sus familiares y a los médicos que el niño se había caído de la bicicleta, en momentos que estaba bajo su cuidado.
Eso fue el viernes 5 de mayo último. Inmediatamente los médicos dijeron que el niño tenía "estallada" la vejiga y que eso era imposible que ocurriera con una caída de una bicicleta de un niño de 3 años.
El juez investigó lo de la bicicleta y descubrió que el niño no tenía bici, sino que usaba la de una vecinita amiga suya; citó a los padres y éstos dijeron que ese día que Ramírez dijo que su hijo se cayó de la bici el niño no había estado jugando con su hija, por lo que era imposible que se cayera de la bici que el niño siempre usaba.
Otra prueba clave fue el relato del niño en el centro ANIVI. Sin dudar, y a pesar de tener solo 3 años, dijo que su padre le pegó.
Los médicos dijeron que el "estallido" de la vejiga había sido por una "aceleración y desaceleración", compatible con un golpe de puño o una patada.