La Justicia investiga el caso de una nena discapacitada de ocho años que habría sido abusada sexualmente y contagiada con una enfermedad de transmisión sexual. A pesar de que los informes médicos indican que la víctima presenta lesiones y una infección producto de un presunto abuso, la madre niega la situación y le atribuye todo a una confusión a raíz de un supuesto problema urinario.
Mientras el juez Benedicto Correa, del Quinto Juzgado de Instrucción, investiga dónde se produjo el abuso y quién fue el autor, mientras la nena se encuentra internada.
El caso salió a la luz la semana pasada, cuando la madre de la menor, de 30 años y soltera, la llevó al Centro de Adiestramiento Rawson por un examen y fue ahí cuando una doctora detectó en la niña síntomas de una enfermedad de transmisión sexual y pidió la inmediata derivación al Hospital Rawson y, a la vez, puso en aviso a la Justicia. Posteriormente, un médico legista confirmó que presentaba lesiones producto de un acceso carnal.
La mamá, que fue obligada a declarar, se cierra en que es una confusión, que la nena sufre de infección urinaria y que la lesión es producto de que se cayó dos veces de la silla y se pegó con un hierro.