Uno de los menores tiraba piedras desde una punta del
colegio para distraer al policía que se encontraba de guardia, mientras los
demás entraban por el otro extremo al establecimiento ubicado en el Barrio Los
Andes para robar.
Pero los tres pillos no contaron con que un vecino notó la
maniobra y rápidamente anotició al policía sobre lo que estaba sucediendo en el
Colegio Manuel Alvar López, situado en las inmediaciones de Ruta 40 y calle
Porres.
Con apoyo del Comando, efectivos de la Comisaría 17 atraparon
a los tres menores en el interior de una casa abandonada. La policía logró así
recuperar parlantes de grandes dimensiones y otros efectos sustraídos por los
pibes de un pequeño depósito del colegio.
Los menores quedaron detenidos en la Comisaría 17, a
disposición del Segundo Juzgado de Menores.