Todo estalló cuando desde el Noveno Juzgado Civil e informaron a Franco Billia que había una liquidación de 33.000 pesos a su favor por sus acciones en la empresa Natalio S.A., donde era socio gerente. En ese momento el empresario no estaba en la provincia. Al interiorizarse de por qué lo desvinculaban, terminó denunciando a su tío Jorge Federico Billia y a su primo Federico Billia.
Franco Billia argumentó que él le manejó la empresa a su tío durante años. Y que últimamente estaba en la calle, dentro y fuera de la provincia, haciendo el mantenimiento de las máquinas.
Por un lado, Franco Billia denunció en el fuero local el delito de estafa. Y por otro lado, fue a la Fiscalía Federal y denunció el delito de evasión, para lo cual aportó varios balances.
En el fuero local, la denuncia la investigó el Tercer Juzgado de Instrucción. Franco Billia denunció que le adulteraron un poder que él le dio a su tío Jorge Federico Billia. Dijo que arriba de ese poder, con máquina de escribir, le adulteraron lo que él había escrito y le extendieron el poder a su primo Federico Billia, hijo de Jorge.
También denunció a un escribano de apellido Zapatero como parte de la maniobra.
Y denunció que con esa adulteración, Jorge y Federico Billia vaciaron la empresa Natalio S.A. y traspasaron sus bienes a la firma Grúas Billia.
El juez Guillermo Adárvez resolvió esa causa sobreseyendo a Jorge Federico Billia.
A través del abogado defensor Diego Sanz, Franco Billia apeló esa decisión ante la Cámara Penal, donde ahora deberán resolver. La apelación fue pidiendo la nulidad del fallo del juez Adárvez, porque dicen que no dijo nada sobre la participación del escribano y del hijo del empresario de las grúas.
FUERO FEDERAL
Por otro lado, Franco Billia también se dirigió a la Fiscalía Federal y denunció por evasión impositiva a su tío y a su primo.
Argumentó en la denuncia que nunca lo podrían haber desvinculado de la empresa con el pago de 33.000 pesos, teniendo en cuenta que sus acciones representaban una suma de dinero mayor.
Esa liquidación de las acciones de Franco Billia se habría hecho en función de los balances impositivos.
Por ese motivo es que Franco Billia se dirigió al fuero federal para que investiguen a la empresa Grúas Billia por evasión impositiva.
Llevó como pruebas numerosos balances que demostrarían que el movimiento anual de la firma era varias veces millonario. Al parecer, no sería lo que la firma habría demostrado ante la AFIP.
Y también aportó como prueba inventarios de decenas de máquinas que posee la firma. Todo para argumentar una evasión impositiva.
Tal como regula la ley impositiva, en el Juzgado Federal enviaron la denuncia a la AFIP local. Allí deberán determinar si hay deuda impositiva y verificar la misma. En base a ese trabajo se determinará si hay o no delito impositivo y, si lo hay, si la evasión es simple o agravada, dependiendo del monto.
CONTRADENUNCIA
A su vez, Jorge y su hijo Federico Billia reaccionaron ante el cúmulo de delitos graves que les estaba achacando Franco Billia, y lo denunciaron por quedarse con una camioneta de la empresa.
Franco habría argumentado que es un vehículo que usaba para hacer los trabajos de mantenimiento mecánico, tal como había venido haciendo durante años.
Así, la causa penal por estafa tiene final abierto en la Cámara Penal; la denuncia federal está en trámite para ver si se transforma en una causa penal y la causa civil caratulada Jorge Billia contra Franco Billia quedó suspendida por las causas penales.