En septiembre de 2015 el tribunal de la Sala Tercera de la Cámara Penal condenó con el mínimo de la pena del delito de homicidio agravado a Sabrina Zafra (32): 8 años de prisión. Había matado a su hijo recién nacido y lo ahogó en la mochila del inodoro del baño. Ése delito tiene como pena máxima la prisión perpetua, pero los jueces tuvieron en cuenta la situación de extrema pobreza en la que vivía Zafra, lo cual le jugó a su favor como un atenuante.
Dos años después, en esa misma sala de la Cámara Penal, la situación se repite. Y este viernes son los alegatos, la instancia clave del juicio oral y público en la que se conocerá la postura del fiscal de cámara Eduardo Mallea y del defensor oficial Carlos Reiloba. Es posible que luego el juez Maximiliano Blejman de su veredicto.
El caso de Zafra volvió a instalarse en estos días en la Sala Tercera. Adriana Benita Ortiz (29 empezó a ser juzgada por matar a su bebe recién nacido, cuyo cadáver fue hallado descuartizado y hasta se investiga si ella lo destrozó o si fueron los animales.
Adriana Ortiz admitió ser autora del crimen y dio los mismos argumentos que Zafra: la pobreza extrema en la que vivía, la falta de contención familiar y la cantidad de hijos que tiene sin poder sostener correctamente.