Una noche de furia le costó muy cara a Elías Ricardo Oviedo, un joven de 25 años que acumulaba al menos 20 delitos, pero que nunca había recibido condena por ninguno. Es que después de 7 años de impunidad, terminó con una pena de 11 meses de prisión en suspenso tras resistirse a una detención, golpear a un policía y romper un patrullero.
El hecho por el que fue condenado ocurrió el 2 de noviembre, cuando la policía fue a detenerlo por un hecho leve. Al verse cercado por los uniformados, Oviedo se puso violento, agredió a uno de los policías y hasta le rompió el uniforme. No conforme con eso, también rompió un patrullero al que intentaban subirlo para llevarlo a la comisaría.
Por este delito este lunes tuvo una audiencia en el Juzgado de Flagrancia y allí aceptó la pena de 11 meses de cárcel en suspenso, además de una serie de reglas de conducta que deberá cumplir si no quiere terminar efectivamente en el Servicio Penitenciario.
El joven acumulaba causas desde que cumplió 18 años, la mayoría por delitos como hurto, tomar en la vía pública y también resistirse a la autoridad policial. Hasta el momento no había recibido condena poro ninguno porque la mayoría prescribía antes de que Oviedo fuera llevado a la justicia.
En la audiencia su defensor fue Leonardo Villalba, el juez que decidió la condena fue Carlos Lima y el fiscal que instruyó la causa fue Iván Grassi.