El juez Pablo Flores, titular del Segundo Juzgado de Instrucción, dictó este jueves el procesamiento al comisario Rodolfo Andrada, al oficial Franco Cristofoleti y los agentes Juan Alberto Poblete, Juan Antonio Fueros y Leonardo Martin Tello, por apremios ilegales y tentativa de falsificación de documentos público cuando estaban destinados en la Seccional 17 de Chimbas.
En otras palabras, estos policías fueron procesados por haber 'plantado' un arma a Miguel Ángel Tapia para vincularlo al homicidio de María Bugueño, la mujer que murió por un tiroteo en el corzo de Chimbas en marzo pasado.
Asimismo, se les acusa de haber apretado a Tapia para que reconociera ser el autor del homicidio pero no pudieron probar que lo hayan golpeado físicamente.

Según aseguró el juez Flores, el plan de los cinco policías se terminó frustando gracias a las escuchas ordenadas por el juez federal Leopoldo Rago Gallo dentro de una investigación por narcotráfico -en el que mencionado magistrado también le dictó el procesamiento, posteriormente confirmado por la Cámara Federal de Mendoza-. Y también porque el trabajo realizado por la División Criminalística determinó que el proyectil extraído de la señora Bugueño no correspondía al arma que teóricamente se encontró por una llamada anónima.
El procesamiento dictado por el juez Flores no conlleva prisión preventiva, pero los cinco policías continúan detenidos por la causa federal que está en manos de Rago Gallo.