En un fallo poco común, la Justicia de Paz de la provincia
obligó a una familia a deshacerse del perro que tenían en su casa. Es que el
magistrado que decidió en el caso entendió que el perro de la familia, un dogo
argentino adulto, representaba un peligro para los vecinos de un barrio de 9 de
Julio.
Según explicó el magistrado, Juan Noguera, los vecinos
demostraron que el animal a pesar de estar atado se escapaba y llegaba a las
casas aledañas. Según contó el juez en una entrevista a Radio Sarmiento, el
perro "se zafaba y como no había medianera se iba a otros patios donde había
niños”.
Como el pedido del juzgado era el de trasladar al animal del
lugar, la familia tomó la decisión de trasladar al perro a una finca.