Desde las 18:30 y a pesar del frío que golpeó la tarde, un grupo de personas comenzó a reunirse con Javier Brusotti, el padre de Camila. El grupo tenía un solo pedido en mente: que la Justicia de San Juan revea la pena que le impusieron a Alejandra Ríos y Pedro Oris.
Al momento de hablar Brusotti preguntó "para qué llamaron a los testigos y a los médicos si después no los iban a escuchar". Además, el padre de Camila dijo que tomaron la determinación de "sacarle 11 años" a los acusados porque no escucharon esos testimonios.
El juicio por la brutal golpiza a Camila, que dejó a la niña al borde de la muerte, terminó con condenas por lesiones gravísimas para el padrastro Pedro Oris y de lesiones leves continuadas y abandono de persona para Alejandra Ríos, madre de la pequeña.
La sentencia enojó al padre de la pequeña, que consideró "una burla” la decisión de la justicia y desembocó en la marcha, que fue este viernes en la puerta de Tribunales.