Mario González se encuentra en el Penal de Chimbas, recluido por el intento de homicidio de Valeria Vera, de 38 años, dos años mayor que él.
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SUSCRIBITEMario González se encuentra en el Penal de Chimbas, recluido por el intento de homicidio de Valeria Vera, de 38 años, dos años mayor que él.
González enfrenta un juicio en estos días por este crimen horrible, pero común.
Pero empieza a ponerse más raro cuando sumamos que Vera es la pareja de González. Y más confuso aun cuando sabemos que Vera, que está discapacitada, con serias dificultades en el habla, con una bala en la cabeza y alimentada por sondas, visitó al menos 12 veces a su victimario en el Penal.
Vera tiene ahora prohibido visitar a González, pero antes de la prohibición, lo hizo a docena de veces el primer semestre de 2015.
Y otro dato irregular se suma a la historia: Puigross se habría anoticiado del caso por la confesión del hijo de la mujer, quién aseguró que por las noches ella hablaba por teléfono con el recluso.
González parece ser un hombre de influencias en el Penal, dentro de la población de reos. Tras aquella denuncia se requisó la celda de González y se le encontraron "puntas”, celulares, cargadores para los teléfonos y chips. González zafó porque otro preso se hizo cargo del alijo.
El fiscal del caso abrió la puerta a la inocencia del sujeto, al admitir que la herida es compatible con la autoagresión, o sea que podría ser un intento de suicidio, como la mujer también habría declarado.
Este suceso, y la probable comisión de otros delitos dentro de la Penitenciaría llevaron a la fiscal Alicia Esquivel Puigross a pedirle al juez Atenágoras Vega, de la sala II de la Cámara Penal, para que instruya al personal y funcionarios penitenciaros para extremar los controles en las visitas.
