Después del gran revuelo que causó en el Museo de Bellas Artes la detención de uno de sus empleados de mantenimiento por abuso sexual, trascendieron escalofriantes detalles de lo que el hombre les hacía y decía a sus propias hijas, las víctimas.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEDespués del gran revuelo que causó en el Museo de Bellas Artes la detención de uno de sus empleados de mantenimiento por abuso sexual, trascendieron escalofriantes detalles de lo que el hombre les hacía y decía a sus propias hijas, las víctimas.
"Yo a vos no te quiero como hija, te quiero como mujer y me voy a divorciar de tu mamá para casarme con vos", habrían sido las palabras de Agüero hacia su hija de 14 años.
Según informaron fuentes policiales los abusos comenzaron cuando la menor tenía 4 años con manoseos y luego, a medida que fue creciendo con penetración.
Lo mismo ocurría con su hermanita que ahora tiene 12 años a quien Agüero habría manoseado.
Fue la mamá de las menores que notó a su hija más grande triste y, cómo no iba a estarlo si su papá le había dicho que se iba a casar con ella. La mujer indagó a la menor y ésta le terminó confesando lo que su papá le hacía y les decía a ella y a su hermana.
Agüero fue detenido el 18 de abril en el subsuelo del Museo de Bellas Artes Franklin Rawson, donde se desempeñaba como empleado de mantenimiento. Seguirá alojado en la División Delitos hasta tanto sea indagado por el juez Benito Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción.
El operativo estuvo a cargo de la División Seguridad Personal, bajo el mando del subcomisario Gregorio Díaz.
