Avanza el juicio contra los 11 imputados por el crimen de Uma Calvo Carrizo, asesinada durante un tiroteo en enero de 2014 y este miércoles siete personas dieron su testimonio ante el tribunal de la Sala I de la Cámara Penal. Se trata de vecinos de la familia Calvo que presenciaron el tiroteo y conocían a la familia de la bebé.
Pero el que más llamó la atención fue un testigo que se levantó la remera y mostró a los jueces un disparo que, según él, le propinó el padre de Uma, Neri Calvo.
La estrategia de la defensa es clara, justificar el tiroteo acusando al padre de Uma de agresivo y matón. Es por eso que durante la audiencia de hoy uno de los testigos, de apellido Orozco, declaró que Calvo le disparó en una oportunidad y mostró la cicatriz en su tórax.
El juicio continuará este jueves y si bien no habrá testimoniales se hará una reconstrucción del hecho en el barrio Huarpes, en Pocito, donde ocurrió el asesinato de la beba de tres meses que quedó en medio de la balacera.