El juicio por el crimen de Uma Calvo, la beba de 3 meses que
recibió un tiro en la cabeza por parte de una banda que desató una balacera
frente a su casa, sumó en la cuarta audiencia otro capítulo polémico: pidieron
investigar a una testigo que cambió su versión inicial y complicó a la banda de
11 sospechosos.
El abogado Giménez Puchol, defensor de uno de los presuntos
asesinos, le pidió al tribunal de la Sala I de la Cámara Penal una extracción
con copias de lo declarado por una vecina del barrio Huarpes, Pocito, para
enviarlo a la fiscalía penal en turno para que la investigue por el presunto
delito de falso testimonio.
Según fuentes judiciales, la declaración de la mujer en la
sala de audiencias del Tribunal Oral Federal (donde se está haciendo el juicio)
es distinta a la que dio en primera instancia. Y por eso pidieron que la
investiguen.
Además de esa vecina, se incorporó la declaración escrita de
un enfermero que dio los primeros auxilios a Uma.
También declaró otra vecina y un hombre que asistió a la beba
y a su madre, llevándolas al hospital.
Para este martes se espera la declaración de Natalí Bravo y
de un hombre de apellido Orozco, quien habría mantenido viejas disputas con
Nery Calvo y Antonella Carrizo, padre y madre de la beba asesinada.
Uma murió de un tiro en la cabeza y entre los 11 procesados
hay muchos integrantes de la familia Reyes, quienes mantienen una vieja disputa
con los Calvo y los Carrizo, los padres de la beba.