La agente Lorena Vargas denuncia el acoso de su ex pareja, un comisario general retirado, con quien se terminó una relación de pareja en 2010 y desde aquel entonces, aún no encuentra una respuesta.
Vargas tiene 35 años, es madre de dos hijos de 19 y 21 años, fruto de su primer matrimonio; y actualmente se perfecciona estudiando abogacía a distancia, además de ejercer su profesión como agente de la policía.
Comenzó su relación con el comisario general retirado, identificado como Hugo Torres, en el 2003 y el amor duró hasta el 2010 cuando se separaron y desde ese momento la mujer comenzó a vivir un verdadero calvario de acuerdo a su testimonio. "Casi al final de la relación me decía que me iba a quemar la casa o que se iba a matar si lo dejaba, yo no lo creía”, cuenta a Tiempo de San Juan. Pero un día no soportó más el tormento y le puso punto final, sin imaginar que comenzaría a tener serios problemas.
"Al principio me dejaba cartas, CD´s, cartas de amor, pero con el correr del tiempo comenzaron a ser ofensivas. Ya peleados me dejó un día un CD de una película, "Amigos con derecho”, y después me llegó a dedicar el tema "Bailando con tu sombra” de Víctor Heredia, que habla de un hombre preso por asesinar a su esposa”, dijo la mujer.
Mientras ella recordaba que muchas veces su ex pareja había hecho alusión a que "él era una persona con muchos contactos e influencias en diferentes ámbitos”, por lo que transitaba sus días con miedo de que pudiera pasarle algo y a sus hijos.
Luego los ataques se extendieron hasta tirarle pintura roja a su auto blanco, según dijo Lorena. "Era un 20 de diciembre, estaba haciendo adicionales en el Hogar Ferroviario, ocurrió pasadas las 22:15 y las 23 que me estaba yendo y ví lo que le habían hecho al vehículo, imaginé que era él”. Luego del ataque radicó la denuncia en la Comisaría 4°, por el daño del auto "por autores desconocidos dije, no quise que se enterara”.
El 28 de marzo último ella llegó a su vivienda en la Villa El Salvador, Angaco, y encontró a su ex pareja en el interior, ya que había podido ingresar porque aún tenía llave y le confesó ser el autor de ese hecho, según dijo la agente, y explicó que radicó una denuncia penal en la Comisaría 20 que tiene jurisdicción por violación de domicilio, pero finalmente su denuncia cambió, por razones que no están claras, a un "expediente contravencional 31/15 infracción al artículo 194 inc. 3 de la Ley 7819 Código de faltas”. Por este hecho ella asegura que se inició una investigación en la oficina de Control de Gestión para que investiguen el accionar de las autoridades policiales.
Continuó su relato diciendo que luego se cruzó en el camino a su ex pareja, enterado de que lo había querido denunciar y él le dijo que "de nada servía que hiciera denuncias porque era intocable”.
Laura explicó que luego recurrió a la Comisaría de la Mujer y pidió un formulario de solicitud de protección, que terminó en un "sumario prevencional 629/15”. Aquí se enfrentó a otro problema en la búsqueda por tener seguridad, según la agente una autoridad de la comisaría admitió conocer a su ex pareja porque había trabajado con él y no creyó que el hombre fuera capaz de actuar así.
Como si no fuera poco Vargas dijo que el 19 de mayo, de noche cuando iba a su trabajo su ex pareja comenzó a seguirla en su camioneta por calle Nacional de norte a sur, en San Martín, "haciendo maniobras peligrosas, creí que iba a hacer que volcara, temí por mi vida”. Según cuenta la agente, el comisario bajó de la camioneta y le dijo que "si vos me seguís denunciando te mato”.
También en la misma Comisaría de la Mujer ella radicó una denuncia penal por amenazas con coacción (Sumario prevencional 696/15) con intervención del 5° Juzgado de Instrucción.
Actualmente la mujer víctima de violencia de género se encuentra sin abogado. Tiene en su poder incluso cartas que él le envió, y en una de ellas el hombre le dice "andá pensando que destino te gusta”, en relación a un posible traslado.
"Tengo mucho miedo de lo que pueda pasar, de mi vida, de mis hijos; que me manden a algún departamento lejos y no poder estar cerca de ellos para saber si les pasa algo. Hay mucha gente, policías, que no están de acuerdo con que haga pública mi situación, pero ya la Justicia no me está ayudando y yo temo por mí”; dijo entre lágrimas la mujer, asustada como cada día.
Sale con temor de su casa, al trabajo, mirando a cada lado con miedo de que él esté ahí para provocarle algún daño. Se asesora con psicólogos y gente que la contiene y orienta para luchar por su vida.