Tras ser citada para hoy a una declaración no juramentada por el juez Guillermo Adarvez, del Tercero de Instrucción, la mujer que recibió una beba en la parte trasera de la Iglesia Catedral el pasado 28 de marzo pidió no ir presa.
Esa presentación fue hecha a través del defensor oficial Mario Vega.
Ahora el juez Adarvez deberá sustanciar la polémica causa judicial que se inició por la misteriosa forma en que se hizo el traspaso de mano de la beba, luego deberá calificar el hecho, decidir si es o no excarcelable e imputar una figura penal contra Mirta Silva.
Esa mujer de 70 años había dicho primero que había encontrado la beba en una caja en la Iglesia Catedral. Luego las cámaras de seguridad la pusieron en apuros al demostrar que ese hecho no se había producido, y la mujer admitió públicamente en Canal 13 que la recibió de las manos de la madre, una chica de 20 años que dijo que no la quería tener porque en su casa la iban a reprender.
Una vez que el juez Adarvez le impute una figura penal, el fiscal Carlos Rodríguez deberá decir si hay o no motivos para investigar a Mirta Silva en el fuero penal.
Es que, hasta ahora, el delito que podría haber llegado a cometer la mujer sería el de una posible supresión de la identidad, un delito excarcelable.