Todo comenzó con una huelga de hambre y anoche terminó en pelea y sangre. El Servicio Penitenciario situado en el departamento Chimbas es escenario en estos días de un clima sumamente hostil y anoche la gota rebalsó el vaso cuando un grupo antagónico de presidiarios se tomó a golpes de puño y con objetos contundentes.
La huelga de hambre, según explicaron las autoridades del servicio, surgió para reclamar por un ritmo más acelerado en el tratamiento de las causas de algunos internos, y las protestas fueron derivando en actitudes más beligerantes hasta que en la noche de ayer estalló el caos entre los mismos presos.
En comunicación con un medio radial, los funcionarios autorizados para dar la versión oficial de los hechos relataron que dos internos, uno de apellido Núñez y el otro Vera fueron los presidiarios más damnificados por la tremenda batalla campal, ambos con traumatismo encefalocraneano grave.
Al usar objetos contundentes, además de los puños y los pies, los contrincantes se provocaron severos daños corporales. Un presidiario identificado como Martín Carrizo también presentó traumatismo severo de tórax, además de politraumatismos varios.