Pero recién lo podría hacer a fines de julio, tras el retorno de la feria judicial.
Correa y su colega, Mariela Fernández Achem –también contadora que trabajaba en el Ministerio de Gobierno y en la empresa de desinfección a la que supuestamente querían extorsionar a cambio de beneficiar a su propietario en una licitación del Estado- fueron atrapados y filmados por la justicia en momentos que pedían una coima de 20.000 pesos al dueño de la empresa.
Días después ambos fueron excarcelados. Y desde entonces están esperando ser indagados por el juez Pablo Flores, del Segundo Juzgado de Instrucción. Pero eso no ocurrió y recién se haría a partir del 22 de julio próximo, cuando la actividad judicial retorne después del receso invernal.
La estrategia del contador Correa apunta a ser una víctima del ardid de la contadora Fernández Achem. La intención es aportar pruebas, como llamadas telefónicas, que dicen que servirían para demostrar que fue la mujer quien organizó todo y que él fue una víctima de su ardid.
La causa tuvo un gran impacto social por la forma en que se produjo la detención, con cámaras ocultas y en una reconocida confitería ubicada frente al Centro Cívico, y por las características del hecho, ya que los sospechosos son dos empleados de alto rango del gobierno, quienes fueron denunciados por el Ministerio de Gobierno.
martes 12 de mayo 2026





