Desde ayer comenzó el operativo que desalojó a 20 familias ocupas que habían usurpado una vivienda antigua, en inmediaciones de calle 5 y Vidart. Hasta hoy continúa el despliegue que involucra a muchos menores y en el que quedaron, prácticamente, en la calle.
Algunos de los usurpadores se mostraron reacios a la exposición de las cámaras y se mostraron agresivos. Pese a la tensa situación, todo se mantuvo calmo y sin conflictos de violencia.
De los testimonios de la gente, se supo que hacía más de seis meses que habían tomado la propiedad y que por la llegada de más personas, la Policía tomó riendas en el asunto y obligó a sacarlos del terreno que no les pertenece.