“Pasada la feria judicial de enero, ya me he hecho cargo del caso. Las primeras medidas que he tomado han sido pedir todos los informes al Servicio Penitenciario Provincial para ver dónde estuvo la falla y ésta fue o no intencional”, precisó a Tiempo de San Juan Daniel Carniello, uno de los fiscales especiales que en la provincia vecina está abocado a la investigación de delitos en los que hay involucrados funcionarios públicos, como lo son los responsables y los guardias de la cárcel de Mendoza.
El “Taza” había sido pedido por la justicia mendocina por un hecho delictivo que se produjo en esa provincia cuando estuvo evadido de la cárcel de Chimbas, después de que le habían dado salida transitoria. El juez mendocino entendió que el hecho por el que lo buscaban ya había prescripto y le dio la libertad en ese caso.
Increíblemente, a pesar de que cuando se lo llevaron de San Juan la justicia local les había informado que aquí Albornoz tenía que cumplir condena hasta el 2018, los penitenciarios mendocinos le abrieron todas las puertas de la cárcel y el “Taza” salió a las calles nuevamente gozando de una libertad que no se merece.
Eso fue el 14 de diciembre último y la denuncia la hizo el subdirector del Servicio Penitenciario de Mendoza, Carlos Vilches. En esas dos últimas semanas de diciembre la justicia mendocina no investigó qué fue lo que pasó, cómo fue posible que Albornoz saliera caminando desde el interior del penal si en San Juan tenía que cumplir condena.
El “Taza” protagonizó grandes hechos policiales, como la histórica toma de rehenes en el interior del Penal de Chimbas, donde privó de la libertad a un juez, periodistas y guardiacárceles. Y antes, en los ´90, había saltado a la fama por tomar de rehén al sereno del edificio 9 de Julio en su casa y llevarlo para que abriera la caja fuerte de la Dirección de Arquitectura para robarse los sueldos.