El rawsino Ricardo Torres, de 25 años, festejaba la navidad en su barrio. En un momento de descuido y de imprudencia, un petardo le explotó en la mano provocándole la pérdida de parte de tres dedos de la mano izquierda.
Ese fue el hecho más grave que se registró en la guardia del hospital Marcial Quiroga, donde año a año se atiende a la mayoría de los lesionados por el mal uso de los fuegos de artificio, que este año fueron menos que en 2011.
miércoles 13 de mayo 2026





