El caso conocido como “La masacre de Las Heras” ocurrió la noche del pasado 8 de diciembre, en la casa ubicada sobre San Pedro al 1300 del barrio 8 de Mayo.
Las víctimas fueron identificadas como Alí Miguel de 80 años, su esposa Sara García de 83, la hija de ambos, Mónica y Ezequiel, hijo de esta última.
El único testigo del hecho fue un vecino de 13 años, quien después de varias versiones confesó a la Policía haber matado al menor de 10 “en defensa propia”, luego de que, según él, el más chico matara a su madre y a sus abuelos a puñaladas.
Sin embargo, las fuentes señalaron que “aún faltan de determinar varios estudios para saber si el autor de los cuatro homicidios fue el menor de 13 años", que permanece alojado en el hospital neuropsiquiátrico Carlos Pereyra de la capital mendocina.
Según indicaron los investigadores, “hay en las muestras tres grupos sanguíneos iguales y un cuarto grupo distinto, que corresponde al del menor muerto”, ya que era adoptado.





