En medio del ruido mediático que la rodeó en los últimos días, Tini Stoessel eligió correrse del foco por unas horas y refugiarse en lo más cercano: su familia, su pareja y su equipo. La cantante celebró sus 29 años en Córdoba con un festejo íntimo, justo antes de subir al escenario del estadio Kempes.
Lejos de los escándalos y versiones cruzadas con Emilia Mernes y María Becerra, la artista apostó por una celebración sencilla, pero cargada de afecto. A su lado estuvieron Rodrigo De Paul, su mamá, su hermano, su amiga Sofía Fernández y los bailarines y técnicos que la acompañan en cada show.
El festejo tuvo una estética cuidada, con globos en tonos dorados, blancos y negros, mesas decoradas y tortas con velas que marcaron el momento central de la noche. Hubo risas, abrazos y cánticos en una previa que combinó lo emocional con la energía del espectáculo que estaba por comenzar.
En las imágenes que compartió en redes, se la vio sonriente, relajada y conectada con su entorno. “Tengo el equipo más hermoso del mundo”, escribió, agradeciendo los mensajes y el cariño recibido en su día.
La intimidad del cumpleaños también se mezcló con la rutina de gira: pruebas de sonido, llegada al estadio y momentos en el camarín dejaron ver la complicidad con su equipo, en una jornada que tuvo doble carga emocional.
El mensaje de su madre, Mariana Muzlera, fue otro de los momentos destacados. Con palabras cargadas de orgullo y emoción, recordó el crecimiento personal y profesional de la artista, resaltando su fortaleza y sensibilidad.
Horas después, Tini dejó atrás el festejo y volvió al escenario. En el Kempes presentó su show “Futttura” ante miles de personas y sorprendió al invitar a Ángela Torres, en una noche atravesada tanto por la música como por el contexto mediático que la sigue de cerca.
Fuente: El Tribuno