En medio de un nuevo cruce mediático que reavivó antiguas disputas con Viviana Canosa y Marcela Tauro, Lizy Tagliani eligió responder con lo que más la representa: emoción, ternura y verdad. La conductora publicó una carta pública dedicada a su hijo adoptivo Tati, en la que expresó su temor de que las polémicas afecten el bienestar del niño y la familia que está formando con tanto amor junto a su pareja, Sebastián Nebot.
El mensaje, que fue compartido en sus redes sociales, se volvió viral en pocas horas y recibió el apoyo de miles de seguidores, colegas y figuras del espectáculo, quienes destacaron la valentía de Lizy al hablar desde el corazón.
Lizy Tagliani: “Se burlaron de tu futuro como si desearan que fuera tu pasado”
En uno de los pasajes más fuertes de la carta, Lizy escribió:
“Y de repente, en el medio de sus luchas, nadie frenó un minuto para pensar en vos, en tu corta vida. Se burlaron de tu futuro como si desearan que tu futuro fuera tu pasado”.
La carta fue interpretada como una clara respuesta a las recientes declaraciones de Canosa, y a la exposición mediática que retomó viejas rencillas con Tauro, en un momento particularmente sensible para Lizy, quien desde 2023 está atravesando el proceso de adopción para obtener la tenencia plena de su hijo.
“Te doy mi palabra de honor que voy a enseñarte a estar orgulloso”
Con un tono íntimo y conmovedor, Lizy reafirmó su rol como madre y la promesa que guía cada uno de sus pasos en esta nueva etapa de su vida:
“Te doy mi palabra de honor que voy a enseñarte a estar orgulloso de cada uno de los seres que llegamos a tu vida para protegerte”, expresó, en uno de los momentos más emotivos de la carta.
“Viví, disfrutá, jugá, reí y sé feliz”
La carta cierra con una reflexión profunda sobre la maternidad, escrita con la autenticidad que caracteriza a Lizy:
“Viví, disfrutá, jugá, reí y sé feliz. Que acá estoy yo, con una fortaleza única que jamás había sentido antes. Estoy casi segura de que de esto se trata ser mamá”.
El mensaje no solo impactó por su contenido, sino también por el contexto en el que fue publicado: en medio de ataques mediáticos, Lizy decidió priorizar el amor, la protección y la verdad como respuesta frente al odio.
Su carta es un recordatorio poderoso de que, más allá del escándalo, hay una madre luchando por cuidar a su hijo y construir un futuro distinto, lleno de respeto, ternura y coraje.