La versión teatral de "Los puentes de Madison” está pronta a estrenarse, con los papeles estelares de Facundo Arana y Araceli González. Si bien libro y filme son considerados como una de las historias románticas que dieron vuelta la concepción del amor en la actualidad, esta adaptación comenzó a trascender por un problema que habrían tenido los protagonistas. Los rumores hablaban de una fuerte pelea entre Facundo y Araceli y el abandono del ensayo de uno de ellos.
Sin embargo, en charla con DiarioShow.com, ambos confiesan lo que realmente sucedió aquella noche que, según los comentarios, había sido "escandalosa”. "Hicimos algo sanador. No hubo problemas, dificultades, miserias, ni diferencias, sencillamente era sentarse y mirarse con verdad. Cuando uno se sienta a decirse la verdad, no siempre está de acuerdo, a veces los autos chocan. Y eso no es una noticia como para publicar. Se armó el escándalo y se dijo mucho, pero nosotros seguimos trabajando”, comienza la aclaración Facundo.

De esta manera, la dupla no niega que hubo rispideces, pero desmitifica que el conflicto haya desencadenado un escándalo. Araceli complementa los dichos de Arana advirtiendo que, en el duelo actoral, uno debe conocerse como lo hace una pareja: "Hay que decirse todo, esto no me gusta, esto sí, pienso esto, prefiero lo otro... Es parte de un trabajo que amerita esta obra. Hay mucha gente que trabaja de una manera hipócrita en tele o en teatro, pero eso no sale a la luz, porque uno es más cuidadoso, no lo dice, y a mí me ha pasado de trabajar y hacer mi escena después, porque otro actor me comía los bocadillos, y eso no sale a la luz. Era fundamental decirnos la verdad en el momento en el que hubo fricción y algo que no nos gustó. Nos tenemos que amar arriba del escenario, profundamente. Para eso nos tenemos que respetar y el respeto se basa en el conocimiento. Este proceso también muy importante lo supo llevar el director, el Indio Romero. En otro lugar u otro director hubiese hecho que nos destruyera. Es un proceso, como en psicoanálisis, en el que uno conoce su propia mierda, y se resuelve. Él nos cuidó”.

Sobre lo que trascendió en los medios, González afirma que "cuando se filtró, nos dio bronca porque en realidad era un proceso de un trabajo teatral; no algo que queríamos ficcionar afuera”.
En forma distendida, su contraparte refuerza: "Igual no me imagino la noticia titulada como ‘los actores tienen un proceso teatral intenso’”. Arana concluye advirtiendo que "Damas y caballeros pueden discutir, intercambiar, sin dejar de ser damas y caballeros”.