Relajada y risueña, Silvia Süller quiso hablar con El Sensacional y contar novedades explosivas. También tuvo lugar para la emoción, recordando momentos del pasado, y lamentando el actual presente del hijo mayor de Silvio Soldán, así como la actualidad de Tita, su ex suegra, internada en un geriátrico. Polémica, audaz, frontal, Silvia, más intensa que nunca.
-¿Qué pasa Silvia que no te vemos en los medios?
-Primero, que la televisión está muy podrida, y segundo, que estoy prohibida después del caso de Ventura y su hijo. Ventura tienen mucho poder, y no sólo en América, sino que si se enteran de que voy a estar en algún programa, levantan teléfonos y piden que me bajen.
-¿Tanto poder tiene?
-Sí, porque se deben favores. Son muy putañeros, entonces hoy por vos, mañana por mí, y levantan fonos y me bajan. Ya desde 2010 me prohibieron.
-¿Cómo lo superaste?
-Mis hijos eran chiquitos, y la pasé bastante mal. Tuve que empezar a hacer relaciones públicas en la noche, porque como yo soy profesora de inglés, y hay muchos extranjeros, pero no era lindo. Igual, yo creo que todo se paga en la vida, y están pagándolo. Todo vuelve. La vida es un boomerang, la vida te devuelve todo, y a veces multiplicado, así que ¡cuidado! Yo estuve 13 años con él.
-¿Y qué pasó?
-Me pagó mal, muy mal. No es el Ventura que yo conocí en la primera nota, que me la hizo en el Parque Lezama hace 28 años, cuando él estaba recién casado, y yo empezaba con Soldán. Fue una nota para Crónica, y nos enamoramos. Si él justo ese año no se hubiera casado, y yo no empezaba con Soldán, él no se casaba, y hubiéramos estado juntos. Yo me enamoré de él, y creo que él también de mí, y era tan bueno, tan noble, nada que ver con lo que es ahora, es el día y la noche. Es más, yo pongo las manos en el fuego de que ahora es gay. O sea no tiene nada que ver, pero es; yo lo conozco mucho, son sus actitudes, sus gestos, muchas cosas; ahora si puede quebrarte la muñeca, te la quiebra, pero está bien, que la quiebre.
-¿Vos tuviste experiencias con mujeres?
-Yo no, mirá que conozco hace diez años la noche, y pasaron por delante de mí las drogas y las mujeres, y jamás probé.
-Vamos a otro tema, Soldán, ¿él fue el amor de tu vida?
-Sí, lo fue. Fue, no reniego, y tuve un hijo maravilloso, estuve siete años con él, que toqué el cielo con las manos, pero vino un tsunami llamado Tita, y me tiró abajo la familia.