Cantar tango en una provincia que siempre se destacó por sus cantores folclóricos, no es nada fácil. Pero esto nunca detuvo a Claudio Rojas y supo ponerse el sombrero para representar a la provincia en diversos festivales, inclusive en Ecuador. Como si fuera un malevo revolucionario, Claudio llegó a los escenarios para no bajarse y demostrar que el tango no sólo perdura, sino que puede adaptarse a estos tiempos: cantó tangos electrónicos y grabó un disco acompañado solamente con guitarras.
“De niño, era más zonzo, tal vez si no hubiera sido cantante ni hubiera conseguido novia”, afirma el tanguero. De pequeño, Claudio Rojas cantaba junto a su padre Esteban Ariel Rojas, integrante del dúo Pelaytay-Rojas, pero recién a los 17 años comenzó con su carrera profesional como cantautor solista.
Durante su niñez, se dedicaba a cantar folclore, y sus escenarios principales eran las guitarreadas y los cumpleaños familiares. Pasó un largo tiempo hasta que, por insistencia de su padre, se subió a un escenario a cantar de forma profesional. La Municipalidad de la Capital había organizado en 1999 un certamen de canto frente al Auditorio, y aunque Claudio no tenía experiencias previas, decidió participar. A pesar de que este tanguero había ensayado tres meses la misma canción, los nervios le ganaron e hicieron que se equivocara reiteradamente en la letra. “El público entendió que fue mi primera vez. Aplaudían y me pedían una más, y fue así que me animé y cante dos temas más”, agrega el cantante.
“En mi adolescencia era el boom de Soledad Pastorutti y Los Nocheros, entonces el folclore era lo que más sonaba”, cuenta Claudio, quien tuvo que remar en un ámbito que ya se estaba dejando de lado, como lo era el tango. Pasaron unos meses hasta que Claudio tuvo su revancha en un escenario. Fue durante un homenaje a un bandoneonista sanjuanino donde pudo mostrar sus mejores cualidades para el canto.
En su familia, además del padre, es el único que se dedicó al canto. “Soy el menor de mis tres hermanos, sigo siendo como el niño para ellos, pero la verdad que me ayudan bastante”, comenta el tanguero. En algunos shows se puede ver a los hermanos vendiendo entradas, promocionando futuros eventos y demás, para ellos Claudio es un “proyecto familiar”.
Rojas realizó estudios en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de San Juan sobre armonía musical, apreciación musical y escritura de música. Esto lo ayudó a crecer como artista y pudo compartir escenario junto a Raúl Lavié, el pianista José Colángelo, “Guillermito” Fernández, entre otros.
“Siempre busqué propuestas diferentes”, afirma Claudio. En su opinión, el tanguero sanjuanino está muy marcado en lo tradicional. Algo con lo que él tuvo que luchar. Sus primeros temas fueron de Piazzola, un tanguero no muy querido en el ambiente de la música. Siguió con algunos tangos electrónicos y terminó componiendo temas de un malevo (tanguero rudo) en tiempos actuales. Con su tema “Ring Tango”, cuenta la historia de un personaje de época en búsqueda de su amor, pero en el camino se queda sin crédito en su celular, se cae el sistema de la compañía, entra en Internet y no la encuentra en Facebook. Toda una odisea para este personaje.
A lo largo de su trayectoria, pudo cantar en Cosquín, junto al grupo “Las Cuatro Esquinas”, donde llegó a la final como vocalista. También participó en varios festivales de Cuyo y Buenos Aires; y pudo realizar viajes internacionales. De la mano de Rolando García Gómez, pudo cantar en Chile, Bolivia y Ecuador. “El público de afuera disfruta más los shows, pero el sanjuanino es muy crítico todavía”, agrega el cantante. También participó como jurado en algunos certámenes de canto, realizados por el programa La Ventana; y este año fue el ganador de “Canciones inéditas”, un certamen realizado por el mismo programa.





