Ser versátil es una de las características fundamentales que debe tener cualquier actor que quiera triunfar en el mundo del espectáculo. Esta cualidad es esencial porque a lo largo de sus carreras profesionales se encuentran con personajes que requieren una transformación completa de sus apariencias físicas.
Tal es el caso de Demi Moore, que tuvo que entrenar durísimo para sacar músculos y – lo peor de todo – tuvo que despedirse de su hermoso pelo largo y acostumbrarse al rapado al ras para la película "G.I Jane". Pobre Demi, tanto sacrificio no valió la pena, ya que la producción pasó sin pena ni gloria por los cines.
Otra que tuvo que transformar su look fue Renee Zellweger, que saltó a la fama con el papel de la encantadora solterona Bridget Jones. Justamente los kilos que tuvo que subir eran los que acomplejaban a su personaje en la ficción. A diferencia del fracaso de Demi, Renee se hizo conocida gracias a Bridget Jones.
¿Quién es esa rubia grandota, con dientes feos y unos kilitos de más? La transformación que sufrió Charlize Theron para la película "Monster" y su excelente actuación le valieron un Oscar a Mejor Actriz, y los críticos de cine comenzaron a verla con otros ojos. Para encarnar a Aileen Wuornos, una ex prostituta que fue ejecutada en 2002 por haber matado a seis hombres, Charlize tuvo que subir más de 12 kilos y aguantarse varias horas de maquillaje.
Nicole Kidman también ganó un Oscar por su interpretación de Virginia Woolf en la película "Las Horas". Allí, Nicole se mostraba muy diferente. Si bien no tuvo que engordar ni sufrir cambios bruscos, las incontables horas de maquillaje la transformaban de tal manera que llegaba a estar irreconocible.
Los hombres también se animan a engordar o adelagazar según el papel lo requiera. ¿Cómo olvidar a Christian Bale en "El Maquinista"? Su brusca pérdida de peso era fundamental para personificar a un hombre atormentado por un asesinato que había cometido. Increíble que ese flacucho sea el mismo hombre que hace que Batman se vea como el más musculoso y sexy del mundo de los superhéroes.
Tom Hanks adelgazó muchísimo para que su papel de náufrago fuera creíble. La película, hecha en 2000, comienza con un Tom Hanks gordito y termina con un hombre rubio, con pelo largo y barba, y con unos músculos que hasta ese entonces, no sabíamos que Hanks tenía.
Trece kilos tuvo que bajar el bombonazo de Matthew McConaughey para interpretar a un enfermo de HIV en la película "The Dallas Buyer's Club". El rubio está tan cambiado que parece haber envejecido unos cuantos años de golpe. Ojalá que la pérdida de músculos - no lloren, chicas, ya volverán - valga la pena.
Fuente: infonews.com