Las redes sociales son la cumbre de las buenas ideas, y cuando te cruzas con algo novedoso o divertido se destaca del resto.
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SUSCRIBITELas redes sociales son la cumbre de las buenas ideas, y cuando te cruzas con algo novedoso o divertido se destaca del resto.
Es así que en la gira por descubrir algo entretenido, aparece Bernardo Blanco, un artista callejero y fotoógrafo de Buenos Aires, Argentina, que se dedica a colocarle ojitos locos a diferentes lugares de la ciudad con el único fin de divertir a sus transeúntes.
Con una bolsita cargada de ellos, pegamento y una larga caminata por la ciudad, el joven llena sus redes sociales con postales de diferentes espacios públicos con ojitos locos.
La idea de este joven en principio es el humor, pero el costado artístico no se borra, al mostrar diferentes realidades con expresiones de asombro, alegría, duda, etc, que marcan la diferencia.
Los más divertidos son algunos en los que se puede ver uno que otro “personaje “perdido entre los espacios rotos, desgastados o vacíos en los espacios comunes.
