Los lugares para estacionar escasean. Y dejar el auto se vuelve una tarea harto complicada, sin caer en los costosos estacionamientos o en el suplicio del parquímetro. Cada centímetro de cordón gris cotiza oro. Eso sí, cuando eso no aparece, no vale hacer la más sencilla. ¿Por ejemplo? Obstruirle el garage a alguien. Es algo que está prohibido.
No siempre eso sale bien. No siempre, justo, el dueño de casa no está., no necesita el auto o, en realidad, ni tiene auto. A veces, el auto estacionado en un garage se convierte en un incordio, que pasa a molestia que puede transformarse en ira, literalmente.
Así pasó en la calle 47, entre 12 y 13, en la ciudad de La Plata. Un Peugeot 206 estaba obstruyendo el garage de un frentista que no se lo tomó para nada bien. Le pintó, con cal, todo el vehículo.
"Garage, no esacionar” (sic) y "Garage”, se leía pintado con enormes letras en el vehículo. El hecho ocasionó que muchos se detuvieran a sacarle una foto y viralizar la reacción. Seguro que nunca más deja el auto en un garage, ¿no?.