Este caso se produjo en una vivienda ubicada en el paraje Huiñaj Atun, en Atamisqui y salió a la luz cuando la menor de tan solo 16 años, cansada de los abusos de su papá, les contó todo a sus tías paternas. Desde los 8 años que abusaba de ella.
Una vez que se enteraron de lo que pasaba, radicaron la denuncia correspondiente y el agresor se internó en el monte.
La pequeña vive junto con otros 8 hermanos y están bajo el cuidado del abusador, un hombre de marácter fuerte, que controla de sobremanera a la familia.
En una visita a sus tías en Buenos Aires, no aguantó más y entre lagrimas les confesó que es abusada desde los 8 años. Actualmente la menor pesa aproximadamente 35 kilos, ya que sufre anorexia.
Lo que contó fue que cuando ella tenía 8 años, su padre habría comenzado a tocar sus partes íntimas y la amenazaba para que no le contara nada de lo que estaba pasando a su madre. La mujer nunca se enteró ni se imaginaba lo que estaba ocurriendo.
Con el paso del tiempo, las cosas fueron empeorando y el abuso sexual simple, se convirtió en abuso sexual con acceso carnal. El hombre la habría llevado a su habitación y en la cama donde dormía junto a su esposa y su última hija, abusó sexualmente de la pequeña.
Apenas conocieron el tema, las tías de la víctima, hermanas del depravado viajaron a Santiago y radicaron la denuncia correspondiente. Cuando el abusador se enteró de que era buscado por la Policía, se dirigió hasta su casa y los amenazó: "Los voy a encontrar. Les juro que los voy a matar”, les advirtió.
Desde ese momento, los nueve hermanitos dejaron de asistir a clases por miedo a que pueda aparecer y arremeter contra su integridad física.
En busca del violador.
El juez del Crimen de turno de Tercera Nominación, Dr. Darío Alarcón, ordenó que la menor será examinada por un médico forense y, además, será sometida a una Cámara Gesell el 26 del corriente mes.
Asustada la menor se niega a salir de su casa y pide que detengan al agresor lo más rápido posible.
¿Hay otra víctima?
Según las hermanas del prófugo, su hija de 16 años no sería la única víctima, ya que sospechan que otra de sus sobrinas —quien padece retraso madurativo— también habría pasado por estos abusos.
Los cambios que viene teniendo la joven en los últimos meses, fueron los motivos por los que comenzaron a pensar esto. Por eso solicitaron que la adolescente también sea sometida a diversos exámenes médicos para descartar tal hipótesis.
(Fuente: Crónica)