Mauricio Macri calificó hoy como "muy buena" la
reunión mantenida con el papa Francisco en el Vaticano, afirmó que se trató de
"dos viejos conocidos porteños que ahora vuelven a verse en una situación
diferente", y contó que invitó al pontífice a la Argentina, pero este
declinó la iniciativa.
Al respecto, Macri señaló: "Lo invité. Le dije que
sería una alegría para todos nosotros que visite la Argentina, me dijo
claramente que este año su agenda no se lo permite, pero que lo antes posible
nos va a visitar. Que él también quiere reencontrarse con su pueblo con su
gente, por más que hoy es el Papa de todo el mundo".
Por otro lado, el presidente dio detalles de la charla que
mantuvo con el Papa y los temas que abordaron: "Le planteé mi gran
preocupación por unir a los argentinos, dejar atrás los rencores y las disputas
del pasado para trabajar en una agenda común que nos vincule al futuro y que
sea resolviéndolos problemas de pobreza que tiene el país y que nuestro querido
Papa tanto conoce, y también del narcotráfico y el daño que le ha hecho a la
Argentina".
"No sólo que podamos seguir interactuando en conjunto,
sino intensamente con la Iglesia argentina que tiene tanta penetración en la
realidad social de nuestro país y es importante que interactuemos todos en esta
lucha contra el narcotráfico y en este intento por ir a la pobreza cero",
agregó el mandatario.