Con sus copas de champagne en mano, espumante obligado en
cualquier cena que tenga comensales francesas, el presidente Mauricio Macri y
su par galo, François Hollande, sellaron anoche el final de un día intenso en
el Museo del Bicentenario, frente a personajes del ámbito de la política, del
espectáculo y del deporte.
La primera dama, Juliana Awada, con un look sobrio pero deslumbrante,
tuvo un doble rol en la noche: anfitriona e intérprete. Es que su marido
comentó que poco recuerda de sus clases de francés en el colegio y ella,
sentada al lado del presidente francés, le iba traduciendo al oído las palabras
del presidente argentino.
De la velada, que tuvo lugar en el salón contiguo a la Casa
Rosada, participaron el tenista argentino Guillermo Vilas, el futbolista
francoargentino David Trezeguet, la conductora Mirtha Legrand, la artista
plástica Marta Minujín y la viuda del escritor Jorge Luis Borges, María Kodama.
Durante su breve discurso, de hecho, Hollande apuntó que
Jorge Luis Borges "le dedicó un poema a Francia, una de los más bellas
declaraciones de amor que haya recibido" su país y también mencionó que
Julio Cortázar también "adquirió la ciudadanía francesa".
El primero en tomar la palabra fue Macri, quien antes de
invitar a un brindis sostuvo que una "larga historia nos vincula con
Francia" y expresó su "enorme alegría" por la visita de su par
francés.
"Necesitamos de los viejos amigos", le dijo a
Hollande desde el estrado, delante de una bandera argentina y otra francesa, y
le agradeció la firma de numerosos convenios firmados hoy en la Casa Rosada que
"significarán empelo y oportunidades para ambos países".
"¡Viva Francia, viva Argentina!", exclamó
finalmente el jefe de Estado, e invitó a hablar a Hollande.
El presidente francés distinguió a Macri como un
"querido amigo" y le agradeció "el recibimiento tan
cálido", a la vez que recordó que ya habían estado en Argentina Charles de
Gaulle, Francois Miterrand y Jacques Chirac.
El mandatario, que hoy fue al Parque de la Memoria junto a
Abuelas de Plaza de Mayo, también mencionó que durante la última dictadura
militar su país "abrió los brazos a los argentinos que huían de la
represión" y valoró "los lazos culturales" entre ambas naciones.