El procurador general de la Corte, Alejandro Gullé, contó en MDZ Radio que se está trasladando exalumnos de otras partes del país para ver hasta dónde llegaron los abusos que se cometieron en el Instituto Antonio Próvolo.
Hasta el momento hay dos curas detenidos (Nicola Corradi y Horacio Corbacho) y otras dos personas, pero hasta el momento no hay docentes implicados. "Nos están llegando por las redes cosas tan tremendas que tenemos que ser muy cautelosos al momento de avanzar en la investigación, sin mengua pero tampoco de manera imprudente porque hay mucha gente que no tiene nada que ver en esto y que ha trabajado con honestidad y rectitud", explicó Gullé.
"Los hechos (abusos sexuales a niños hipoacúsicos) se remontan a años atrás y no sabemos hasta cuando. No sabemos si tiene que ver con la gente que está hoy en el Instituto", explicó el procurador y señaló que las denuncias van de hasta 10 años en adelante hasta el momento.
De acuerdo con el procurador, el fiscal encargado de la causa, Sidoti, "esta desde las nueve de la noche con esto, tratando de, cuanto antes tener la mayor cantidad de precisiones posibles" para no cometer equivocaciones. En tanto que los implicados se han abstenido de declarar.
Por otro lado, el procurador aseguró que desde el primer momento, el se comunicó con el Arzobispo (Carlos María Franzini) para comunicarle la detención de los dos sacerdotes, y este inmediatamente se puso a disposición de él para lo que fuera necesario.
"Esta es una institución que depende de Italia, de Verona, y tiene sede en distintos lugares por lo que alarma que lleguen a través de las redes antecedentes de estos sacerdotes. Si está gente estaba siendo investigada en otros países por hechos similares, no se explica por qué terminaron recalando en nuestro país", comentó Gullé.
"A Corbacho lo ordenó Monseñor Arancibia, no se si sabían todo esto pero es terrible, es darle a cuidar al lobo las ovejas, es una cosa de locos, acá hay que empezar a determinar responsabilidades", agregó el procurador.
En Italia se investigaron a 130 sacerdotes y no solamente Corradi fue trasladado a Argentina, ante esto el procurador señaló que este caso "abre una caja de Pandora" que no se sabe qué más va a mostrar. "En este momento estamos trasladando a gente de otras provincias para acá -chicos que podrían haber sido víctimas- y a costa nuestra porque hay gente que no tiene recursos", agregó.
"Es todo tan oscuro que necesitamos aclarar el panorama, tenemos certezas sobre algunos años atrás, pero ahora está compareciendo gente que hasta hace poco ha estado", finalizó Gullé.