El fiscal Fabricio Sidoti pidió la detención de los cinco implicados en los abusos que tuvieron lugar en el Instituto Próvolo, incluyendo a los dos curas. En este momento todos permanecen en Contraventores en prisión preventiva.
Igualmente, dada la edad del cura italiano Nicola Corradi (82) existe la posibilidad legal para que se le otorgue la prisión domiciliaria, algo que hasta el momento no ha sucedido.
De acuerdo con Sidoti, es algo que en caso de que sea necesario debería pedirlo la defensa, pero aún no se define quiénes representarán a los sacerdotes y hasta el momento cuentan con el auspicio del defensor público Víctor Banco.
Desde el primer momento el fiscal solicitó el informe al forense para conocer el estado de salud de los detenidos, y especialmente el de Corradi y en el mismo se reveló que el hombre está en condiciones de permanecer detenido "en cualquier lugar" que la Justicia determine.
"Si bien estaba dentro de las causales de la ley (la avanzada edad del sacerdote, para otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria), aún no se ha solicitado y en todo caso lo pedirá un abogado y lo decidirá un juez", explicó Sidoti.
Finalmente, el fiscal indicó que aunque se pidiera, de ninguna manera podría permitírsele volver al Instituto por lo que ya se informó otro domicilio en Potrerillos como residencia del sacerdote.