Hermanas se defendieron con gas pimienta

miércoles, 30 de septiembre de 2015 · 20:52

Una mujer a la que quisieron asaltar cuando estaba sola en la parada de colectivos en Neuquén se defendió arrojando gas pimienta a los ojos de su atacante, una historia simple que resulta al menos curiosa ya que un año antes le pasó lo mismo a su hermana, que reaccionó de igual manera. A las dos mujeres quisieron asaltarlas en la misma parada de colectivos y ambas zafaron de igual manera. 

Sucedió con un año de diferencia en el oeste neuquino y las víctimas fueron dos hermanas que, cansadas de sufrir ataques delictivos, no dudaron en defenderse con el aerosol de gas pimienta que llevaban en la cartera junto al celular. "Papá, llamá urgente a la Policía", gritó la mujer por el teléfono mientras huía, a las 6 de la mañana del martes cuando fue atacada. 

Ese día, como todas las mañanas, fue a tomar el ramal 5B de la empresa Indalo para ir a su trabajo, pero el colectivo pasó ocho minutos antes, por lo que se quedó sola esperando sobre calle Casimiro Gómez, a pocos metros del SUM (salón de usos múltiples), de Cuenca XV. Fue en ese momento que apareció el delincuente. 

"La amenazó, ella no recuerda si fue con un cuchillo o con un destornillador, y le dijo que le diera el celular. Entonces tomó el gas pimienta y lo roció. Luego corrió mientras me llamaba para que pidiera ayuda", contó al portal local LM NeuquénPedro, el padre de la víctima, quien prefirió no dar su apellido por miedo a represalias.

Un año antes 

Lo curioso de la historia es que le ocurrió lo mismo a su hermana el año anterior. En esa ocasión, iba caminando hacia la parada cuando se cruzó con Nicolás "Kikín" Sotelo (condenado a prisión por tres homicidios). El delincuente sacó un arma de fuego y amenazó a la mujer. Su padre recuerda que ella le contó que sacó el gas y lo roció. 

Lo increíble es que en ese momento Kikín le disparó "como cinco tiros" y, de milagro, ninguno le pegó a su hija, recordó el hombre, indignado por la realidad que viven a diario las familias del barrio. 

El hombre destacó que se negó a denunciar porque iban a tener que informarles a los delincuentes de la acusación y conocerían todos sus datos. "Acá es muy simple: vienen y te cagan a tiros. Por eso no hicimos la denuncia", explicó Pedro. Hace dos meses, también la nieta de Pedro fue víctima de otro asalto. 

La chica, de 15 años, había salido de la escuela y caminaba con sus compañeros hasta la parada, hablando por teléfono con su abuelo cuando él la escuchó gritar y la comunicación se cortó. "Después me enteré de que había pasado un joven que le tiró del pelo y le robó su celular", contó.

Comentarios