Causa Nisman: citan a declarar a efectivo policial

sábado, 26 de septiembre de 2015 · 10:25
La fiscal Viviana Fein citó a declarar a Héctor Osvaldo Goncalves Pereira, un policía federal que hacía adicionales para el Grupo Exxel –un conglomerado empresario que tuvo su momento de mayor esplendor en los ´90, durante el menemismo- y que aparece reiteradamente en el expediente que investiga la muerte del ex titular de la UFI AMIA, Alberto Nisman.

Tiempo informó el 18 de setiembre sobre un trabajo realizado por la División Fraudes Bancarios de la Policía Federal que mostró un intenso cruce de comunicaciones entre Goncalves Pereyra y el sargento primero Luis Ismael Miño, uno de los custodios de Nisman. "El dato parecía irrelevante, hasta que el entrecruzamiento detectó que había un aparato de su flota que también se comunicaba con el nextel de Stiuso", se explicó en aquel artículo. 

Fraudes Bancarios había detectado que el domingo 18 de enero, entre las 11.06.41 y las 12.21.43 (cuando presuntamente Nisman ya estaba muerto pero nadie lo sabía) se produjeron frenéticas llamadas entre los agentes de inteligencia Antonio Stiuso y Alberto Mazzino. ¿Cómo aparece en esa escena Goncalves Pereyra? El informe indica que "en el transcurrir de esta pesquisa se estableció la existencia de una radio de Goncalves Pereira que interactuaba o era nexo entre uno y otro grupo, teniendo contactos". En ese sentido, señala que "resta saber quiénes son los tenedores de cada una de esas radios, y cuáles son sus relaciones con Miño y con Stiuso y resulta imprescindible determinar los motivos de todas las comunicaciones de las radios de referencia, previo establecer quiénes son sus tenedores".

Cuando trascendió su nombre por primera vez en el expediente, hace unos seis meses, Goncalves Pereyra se presentó ante la fiscal Fein y asumió tácitamente la condición de imputado, pues designó a un abogado defensor. En aquel momento, sólo se tuvo por "presente" esa comparencia, lo que en términos judiciales significa que no se le asignó relevancia, publica Tiempo Argentino.

A principios de setiembre, Fein le pidió al líder del grupo empresario Exxel, Juan Navarro, que informara si alguna de sus empresas contrató a uno de los principales custodios de Alberto Nisman al día siguiente de que fuera hallado el cadáver del fiscal. Se trataba de Luis Miño, el supuesto nexo con Goncalves Pereyra y Stiuso.

La fiscal convocó a Goncalves Pereyra para el próximo 13 de octubre. Pero como "testigo"; es decir que no está acusado de ningún delito.

Por lo demás, como un perro que persigue su propia cola, la investigación sobre la muerte de Nisman gira en círculos y se detiene siempre en el mismo lugar.

De hecho, las últimas novedades (más mediáticas que judiciales) que surgieron de la causa y que insinuaron un cauce diferente para la investigación, terminaron difuminadas en las fojas del expediente.

La última de ellas tiene que ver con el peritaje al arma que causó la muerte de Nisman, que disparada en un laboratorio de Salta dejó rastros de la deflagración en la mano de un maniquí. Las manos de Nisman no tenían esos rastros. Ello abrió un interrogante en cadena: ¿por qué no había restos?, ¿acaso porque Nisman no disparó?

La Policía Bonaerense informó a la fiscal Fein que las pruebas de "barrido electrónico" como la realizada en Salta, en "condiciones óptimas" (la situación del departamento de Nisman cuando murió es irreproducible, según acepta el propio informe) "siempre arroja resultado positivo".

La división de la Bonaerense que emitió ese informe es la misma que realizó el primer barrido electrónico, que dijo resultado "negativo". Para certificar ese dato, la fiscalía pidió antecedentes de otros casos en los que se hubiera producido una situación similar: peritajes con resultados negativos que, recreados en laboratorio, se convirtieran en positivos.

 

 

 

(Fuente: Info News) 

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