El juez Benjamín Sal Llargués, uno de los dos que le redujo la condena al violador de un nene de 6 años, renunció hoy a su puesto en el Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires tras el rechazo masivo que generó su voto en ese fallo, junto al de Horacio Piombo.
Así lo manifestó en una carta dirigida al presidente de la Suprema Corte provincial, Juan Carlos Hitters, en la que argumentó que su dimisión se debe a "la conmoción" que generó el caso en la sociedad, aunque defendió el fallo. "Mi decisión sobreviene en medio de una campaña de fuerte repercusión mediática a propósito de un fallo dictado hace casi un año y cuya polémica fuera desatada por tergiversaciones del mismo que ni su letra ni la del que fuera revisado autorizan", indicó en su carta de renuncia.
En ese sentido, agregó: "Es la conmoción que ha producido ese debate (al que no obstante ser el autor del voto he llegado desafortunadamente tarde) la que me lleva a resignar el cargo, deseando que este apartamiento contribuya a restaurar la normalidad con la que la ciudadanía debería evaluar los actos de quienes somos falibles y corregibles".