"Estos once años me dieron madurez, un poco de resignación y el aprendizaje lógico para saber llevar la cicatriz de la pérdida sabiendo que será un tatuaje imposible de borrar." Lo dice Raúl Morales, padre de Sofía, fallecida en la tragedia de Cromañón, y de Martín y Santiago, sobrevivientes. Pero podría haberlo dicho la mayoría de quienes perdieron a un ser querido en ese incendio del boliche del barrio porteño de Once, el 30 de diciembre de 2004. Hoy se cumplen once años de aquel episodio que derivó en 194 muertes, y todavía no hay una respuesta definitiva de la justicia.
Algunos, como Raúl, creen que los músicos de Callejeros tienen responsabilidad por lo ocurrido en la discoteca mientras tocaban. Otros, como los miembros de la agrupación No Nos Cuenten Cromañón, piensan lo contrario. Todos siguen hoy con esa herida abierta y planean, una vez más, actividades conmemorativas en diferentes puntos de la Ciudad.
El mes pasado, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó un recurso para ir a la Corte Suprema, que habían presentado los músicos, los ex funcionarios porteños Fabiana Fiszbin y Gustavo Torres, y el ex mano derecha de Omar Chabán (gerenciador de Cromañón, fallecido el año pasado), Raúl Villarreal. Fue después de que esa misma sala confirmara sus condenas y que ellos entendieran que se estaban violando garantías constitucionales.
El último recurso que les quedó a estos imputados en la justicia local fue, entonces, recurrir a la Corte sin Casación como intermediaria y así lo hicieron. Los jueces del máximo tribunal no tienen fecha límite para ocuparse del caso, de manera que habrá que esperar a una nueva conclusión.
Para Morales, "si uno entiende que la justicia debe ser reparadora, hasta hoy no se logró el objetivo de determinar responsabilidades, culpabilidades y otorgamiento de penas a cumplir."
En eso está de acuerdo con Agustina Claramut, de 29 años, sobreviviente y miembro fundadora de No Nos Cuenten Cromañón (NNCC), aunque para ella todo estaría en su lugar "si los músicos son absueltos y reconocidos como víctimas". Ella también quiere ver a los responsables presos, como quiere Raúl, pero deja afuera de la lista a los miembros de la banda y cree que "los medios de comunicación ayudaron mucho a que ellos fueran vistos como culpables".
Ellos integran movimientos diferentes en la lucha por justicia, pero sufren parecido cada 30 de diciembre, al recordar a sus seres queridos y el padecimiento de esa noche. "Siempre son días difíciles, dolorosos. Pero armar actividades nos ayuda a estar juntos y pasar el día de la mejor manera posible. Ahora que tenemos hijos, nos encuentra en familia y de alguna forma la fecha se resignifica", dice Agustina. En otro extremo de la Ciudad, Morales aporta: "Sofía me sigue dando ese calor de hija dentro de mi corazón."
Durante estos once años, Morales escribió lo que iba pasando en las noticias y también en su casa, en su cuerpo, en su cabeza. Sabe que parte de ese material puede estar un poco desordenado pero está con ganas de darlo a conocer, porque cree que quizás eso ayude a otros a transitar una situación difícil. Él, su esposa y sus hijos formarán parte, como todos los años, de las actividades que organizan los grupos de familiares y sobrevivientes más numeroso. La grilla comenzará por la tarde, con una radio abierta en el barrio de Once. A las 18, será el turno de la misa en la Catedral por las víctimas, que antes era oficiada por el entonces cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, y a eso le seguirá un acto en Plaza de Mayo, que incluirá la lectura de un documento. El día termina con una marcha desde allí hacia Plaza Miserere, donde el año pasado quedó inaugurada la remodelación del santuario. Lo que aún no se inauguró y sigue pendiente es el cambio de nombre de la estación Once de la línea H, que pasará a llamarse "30 de diciembre", pero desde el gobierno porteño adujeron "razones técnicas" para la demora.
Por cuarto año consecutivo, los integrantes de NNCC harán un homenaje en el Obelisco a las 18. "Esta vez va a ser muy musical, con varias bandas tocando. La idea es recordar desde un lado de amor y mirando para adelante", explica Agustina. «
Por una ley de reparación
La Coordinadora Memoria y Justicia por Cromañón realizó un festival frente al Congreso de la Nación y exigió el tratamiento del proyecto de ley de reparación integral para sobrevivientes y familiares, que ya tiene el aval de 60.000 firmas.
El proyecto, en el que la Coordinadora trabaja hace más de un año, busca que el Estado garantice cobertura médica y atención psicológica para los sobrevivientes y familiares, y que se impulsen políticas públicas para que las víctimas finalicen sus estudios secundarios y puedan reinsertarse laboralmente, explicó hoy a Télam uno de los integrantes de la organización, Luciano Frangi.
Diversos homenajes y celebraciones
Hoy, desde las 10, sobrevivientes autoconvocados finalizarán el mural con los nombres de las víctimas en el santuario ubicado en Mitre y Ecuador, en el porteño barrio de Once.
"Estamos realizando una restauración del mural, ya que con el paso del tiempo se fue deteriorando y ahora vamos a escribir nuevamente los nombres de todos los chicos", explicó Fabiana Puebla, una de las autoconvocadas e integrante de Cromañón Nunca Más
A las 18 se oficiará una misa en Catedral metropolitana y al finalizar varias organizaciones de familiares y sobrevivientes leerán un documento conjunto en el acto central que realizarán en Plaza de Mayo a partir de las 19.30, según estimó Nilda Gómez, presidenta de Familias por la Vida.
Fuente: Infonews