En Catamarca

Cayó narco que reclutaba “soldaditos” de entre 6 y 10 años

lunes, 12 de octubre de 2015 · 08:02
"El narco de las encomiendas”. Así lo presentó la Policía cuando logró detenerlo, después de que los vecinos del barrio denunciaran, una y otra vez, lo que pasaba. El sospechoso tenía un método sencillo: recibía la marihuana y la cocaína en paquetes enviados desde Buenos Aires. Estiraba la droga en su casa y luego la distribuía. Pero esta última tarea no la hacía él, sino sus "soldaditos”, nenes de entre apenas 6 y 10 años a los que les pagaba con una mínima parte de la mercadería.

Esta situación quedó en evidencia en un allanamiento que realizaron el lunes 28 de septiembre agentes de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de Catamarca, bajo las órdenes de la Justicia Federal y con el apoyo de grupos especiales de uniformados de las localidades vecinas de Saujil y Pomán. En el operativo se desbarató un punto de venta de drogas en un barrio muy pobre de la ciudad de Andalgalá, ubicada a unos 180 kilómetros de la capital provincial.

Allí cayó el denominado "narco de las encomiendas”, un joven de 30 años. Le encontraron más de 60 "bochas” armadas y "porros”, además de un "pan” de marihuana y cerca de 90 gramos de cocaína sin estirar. Junto con el primer sospechoso, también fueron arrestados una mujer de 35 años y otro joven de alrededor de 33 años. Todos serán llevados ante el juez federal de la provincia para ser indagados.

La casa allanada por las autoridades está ubicada en el barrio San Francisco, un conglomerado marginal construido por el Instituto Provincial de la Vivienda, y que desde hace años que los vecinos lo señalaban como un "kiosco” de drogas porque veían el tránsito incesante de jóvenes y adolescentes que concurrían allí para llevarse "porros” de marihuana y "bochitas” de cocaína.

El operativo se hizo con la colaboración de policías de otras jurisdicciones porque se sabía que el clima iba a ponerse "pesado”. Y así fue: los agentes fueron recibidos por una lluvia de piedras que no hirió a nadie. No dejó de llamar la atención un dato significativo: el sospechoso que fue detenido es hijo de un policía retirado y jamás le habían encontrado drogas en su poder.

Tanto para retirar la droga de la terminal de ómnibus, como para vender la "mercancía” en la vereda, el sospechoso empleaba a niños de 10, 9 y hasta de 6 años.

El "trabajo” se hacía con un pago aún más ruin: por 10 "porros” o "bochitas” que el sospechoso les daba a los niños para vender, les permitía quedarse con uno. Por lo tanto, los transformaba en adictos y en poco tiempo, los niños tenían que hacer todo tipo de "mandados” para pagar su adicción.

Los niños que ejecutaban las tareas para el "narco de las encomiendas” tenían claro que por cada cigarrillo de marihuana tenían que lograr $25 o un poco más "de acuerdo al cliente”, mientras que las "bochitas” con cocaína ya estirada, debían cobrarse a $50 o más.

Estos datos fueron corroborados por los policías de la comisaría departamental y por los propios vecinos de los barrios andalgalenses donde se realizaron los procedimientos.

El arresto se concretó después de cinco años de denuncias constantes de los vecinos. En las radios de Andalgalá a menudo se recibían mensajes de personas que rogaban a la Policía que investigara lo que pasaba en esa casa y que se explicara la precoz adicción a las drogas de chicos de 5° y 6° grado de las escuelas de la ciudad.
 

(Fuente: Clarín)

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