La autopsia forense realizada este domingo por la tarde determinó que el tiro efectuado por el policía Fabián Casas contra su pareja Mariana Romero registra un orificio de entrada y salida en el cráneo. Las pericias determinaron que el disparo fue a corta distancia, no superando el medio metro de distancia entre el arma reglamentaria del sargento y la cabeza de la víctima. Según los entendidos, la marca que dejó la cercanía del orificio evidenció el corto trayecto.
Los detalles que se conocieron este lunes sobre el sangriento hecho en la zona sur revelaron la presencia de un testigo clave, como es el hermano de la víctima. En ese sentido, fuentes judiciales indicaron que en la discusión previa entre Casas y Romero, la adolescente permanecía sentada en una silla con su hijo en brazos.
En ese marco el sargento comenzó a amenazarla con el arma, y fue el hermano de la mujer quien levantó al pequeño niño y buscó llevárselo, momento clave que fue aprovechado por Casas, que apretó el gatillo a centímetros de su mujer, que no pudo defenderse.
Minutos más tarde acuden los oficiales de la Comisaría Primera alertados por los vecinos, que procedieron a deternerlo a su colega del área de Infantería, quien se encontraba a los gritos y amenazaba con quitarse el también la vida.
Los fiscales Guerrero y Dri llegaron hasta el Hospital Felipe Heras en pocos minutos, donde envuelta en frazadas había sido llevada la mujer para ser socorrida por los médicos, pero lamentablemente ya se encontraba sin vida.
El homicidio fue doblemente calificado, por alevosía y violencia de género. Además se conoció que este martes se llevaría a cabo la audiencia indagatoria por parte de la fiscalía y se prevé el pedido de prisión preventiva en una próxima audiencia en el Juzgado de Garantías.
viernes 15 de mayo 2026





