Dominga Torres, la empleada doméstica de la familia de Ángeles Rawson, habló este martes por la tarde después de su declaración ante el juez. Aseguró sentirse "más tranquila" porque, según dijo, "se aclaró lo de la tarjeta SUBE" y pidió "que se haga Justicia" por la adolescente, de 16 años.
"Ya se aclaró lo de la SUBE, que es lo que más me preocupaba. Que ahora se haga Justicia y se aclare qué es lo que pasó con Ángeles", sostuvo Dominga ante la prensa que la aguardaba en Tribunales.
En tal sentido, explicó; "Me preguntaron si era mi SUBE. Está confirmado que es mía. Gracias a Dios me siento más tranquila".
En tanto, en entrevista con C5N, sostuvo que desde la cocina de la casa de Ángeles "se escuchaba todo", ratificó que ese fatídico día no oyó "nada" y que el hermanastro Áxel se encontraba en su habitación durmiendo.
"Hubiese salido a defenderla", volvió a afirmar Dominga al tiempo que remarcó: "Ella (por Ángeles) está hablando a gritos. Ella cuenta". También dijo que sueña con la adolescente y que, desde el crimen, bajó de peso.
"Soy una mujer trabajadora y honesta, acá me tienen, desde el principio digo la verdad", manifestó luego y confesó que se sentía "perseguida por la gente" a raíz del crimen de Ángeles.
Dominga volvió a declarar hoy sólo para explicar una superposición de viajes en colectivos de la línea 55 el día en que fue asesinada Ángeles, aunque las dudas existentes sobre este punto no son relevantes, indicaron fuentes judiciales.
Según los registros de esa tarjeta SUBE, Dominga habría abordado dos colectivos de la misma línea con pocos minutos de diferencia, lo que pudo haber sido una confusión con los dos ramales diferentes del recorrido, y sobre ello fue indagada.
Hoy se conoció el testimonio de una mujer que confirmó ante la Justicia los horarios que describió la empleada doméstica sobre sus actividades laborales del 10 de junio pasado, cuando fue asesinada la joven en el edificio de la calle Ravignani.
Fuente: Minuto Uno.