Lissa Pamela Farel, de 21 años, murió estrangulada con un cinto de tela, en su casa de la ciudad de Orán, en Salta. El único acusado es su pareja, Luis Martínez, de 62 años, con quien tenía un hijo de un año y medio y una historia plagada de golpes y humillaciones.
Según publica La Gaceta, el lunes por la mañana, Martínez llegó a la comisaría 20 de esa ciudad, pidiendo auxilio para su mujer que, según dijo, había intentado suicidarse. Al llegar al domicilio, los policías encontraron que la joven tenía un cinto de tela alrededor del cuello y pendía del soporte de un televisor empotrado en una de las paredes de la casa, a unos dos metros de altura aproximadamente. Todavía estaba con vida, pero murió cuando era trasladada al hospital.
viernes 15 de mayo 2026





