Un hombre de 45 años mató esta madrugada a puñaladas a su hijo de cuatro años y le causó serias heridas a su hija de 15, que logró escapar del ataque de su progenitor, salir a la calle y pedir ayuda a los vecinos.
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SUSCRIBITEUn hombre de 45 años mató esta madrugada a puñaladas a su hijo de cuatro años y le causó serias heridas a su hija de 15, que logró escapar del ataque de su progenitor, salir a la calle y pedir ayuda a los vecinos.
De acuerdo a las primeras informaciones, el homicida habría actuado en estado de ebriedad y fue detenido por la policía cuando se encontraba pidiendo perdón junto al cadáver de su hijo.
El drama familiar ocurrió en Esquivel 1271, en la zona norte de Rosario. Julio Camaño se había separado hacía pocos días de la madre de sus hijos, de acuerdo a lo que pudo reconstruir la policía. Según trascendió el hombre sufriría de depresión y de alcoholismo.
Anoche, según contaron a La Capital fuentes de la investigación, Camaño estaba con dos de sus hijos, Luciano Sebastián, de 4, y Bianca Mabel, de 15. Por causas que aún no se pudieron establecer, el hombre, en un presunto brote psicótico, atacó a puñaladas al pequeño y lo mató en el acto.
Después, siempre de acuerdo a la versión preliminar, quiso hacer lo mismo con Bianca. La chica alcanzó a defenderse y forcejear con su padre. Así pudo selir a la calle y pedir ayuda a los vecinos que llamaron a la policía, señala el diario La Capital.
Cuando los agentes de la sección 10ª y el Comando Radioeléctrico llegaron al lugar, se encontraron con Camaño, pidiendo perdón, sentado al lado del cuerpo de Luciano.
