Laura Girala, la mujer de 39 años desfigurada en la localidad mendocina de San Rafael, contó que su ex pareja la quiso matar con un tronco y, como consecuencia de las secuelas físcas y psicológicas, aún no ha podido regresar a su casa.
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Laura Girala, la mujer de 39 años desfigurada en la localidad mendocina de San Rafael, contó que su ex pareja la quiso matar con un tronco y, como consecuencia de las secuelas físcas y psicológicas, aún no ha podido regresar a su casa.
"Llegué a mi domicilio a la 1 de mañana del 31 y cuando intento entrar a la cocina me di vuelta y lo veo venir a él con un tronco de la leña y me empezó a pegar en la cabeza y en la cara", relató la víctima por Radio 10. Y aseguró que "premeditó un asesinato, todo el tiempo me lo dijo"
Luego agregó que "me decía que lo único que quería verme muerta, que no quería estar solo y yo lo estaba dejando. En el momento quise gritar pero en ese momento no me salía. Me metió la mano en la boca para que no gritara y me arrastró por el piso".
Sólo se detuvo cuando una vecina, que había escuchado los gritos desesperados de Girala, lo amenazó con llamar a la policía. El hombre escapó pero ya era demasiado tarde para Laura, que terminó totalmente desfigurada. Por el ataque debió ser internada durante tres días en un hospital local.
El agresor y profesor de tango, Sergio Sosa, "estuvo 3 días prófugo, se entregó y hoy está declarando en Tribunales. No sé qué va a pasar, puede salir libre esta tarde o que el fiscal me ayude a cambiar la carátula porque es 'lesiones leves'".
"Tenía un noviazgo con Sosa hace 2 años. Fue una relación un poco a la distancia porque él estaba trabajando en Buenos Aires y hace un año y medio se vino a vivir a San Rafael. Empecé a notar cosas en su personalidad que me asustaron y no me gustaban", comentó Girala.
Sin embargo, la víctima no podía distanciarse de su ex pareja debido a que "siempre hacía algo para que volviéramos, se victimizaba y me volvía loca con mensajes en mi trabajo".
El autor de la brutal paliza tiene antecedentes de violencia de género. "Hay denuncias de dos de sus mujeres que fueron golpeadas por él, lo supe cuando estuve internada", expresó.
"No he podido volver a mi casa, no puedo ni atender la puerta. Tengo mareos, no puedo caminar mucho", concluyó Girala.
Fuente: MinutoUno.
