Un chico de 16 años mató al agresor que abusó de su hermana de 12
Luego del ataque sexual, incendió la casa de la familia y quemó a la abuela, que estaba muy grave con el 90% del cuerpo comprometido. El adolescente se trenzó en una feroz pelea y lo apuñaló.
Sobre Salta al 2500, a unas ocho cuadras de la playa, en la ciudad costera de San Bernardo, sucedió el espanto. Una nena corrió en la calle y gritó por ayuda. No llevaba ropas, apenas se tapaba algo con una toalla. Y la remera que le levantaron a la fuerza un rato antes todavía anudada al cuello. Había logrado escapar del hombre que pretendió violarla en su casa. Como pudo contó a los vecinos más atentos que adentro todavía estaba su hermano. Alguien llamó a la policía. Otro se asomó a una ventana y vio dos sombras forcejeando entre una humareda. Nadie se animó a entrar, pero el que salió fue un adolescente de 16 años: el cuerpo cubierto de sangre, el rostro como una sola mueca de dolor. Preguntó por su hermana de 12 años y se desvaneció sobre la vereda recién después de saber que estaba a salvo.
Los peritos contabilizaron siete heridas corto punzante en el cadáver de Fabián René Arnijas. El adolescente lo apuñaló con un cuchillo de cocina una y otra vez para defender a su hermana menor y también para resguardar su propia vida. No alcanzó a proteger a la abuela. Arnijas la roció con alcohol y le acercó la llama de su encendedor. La anciana tiene el 90 por ciento de la superficie de su cuerpo ulcerado por las quemaduras y sólo respira por la asistencia mecánica que le brindan en el hospital de Mar de Ajó.
Mientras la nena se recupera, su hermano permanece internado y ya superó una cirugía de urgencia por los cortes que recibió durante el enfrentamiento con Arnijas. Se espera que mejore para que la justicia lo indague por el homicidio. Sin embargo, hay dos circunstancias que lo favorecen. La edad, que lo declara inimputable, y las heridas que probarían que actuó en legítima defensa.
El drama comenzó a la 11:20, con la llegada de Arnija a la casa de Salta 2550. La visita era algo habitual porque el hombre, de 36 años y oriundo de Santiago del Estero, realizaba tareas de mantenimiento en el lugar desde hacía varios años, el tiempo suficiente para ganar la confianza de la familia.
Según la reconstrucción de los investigadores, Arnija comenzó a consumir cocaína –la policía secuestró en la escena una bolsa con más de un gramo–y a chatear con la computadora hasta que se interesó más por mirar a la nena que dormía en una de las habitaciones de la casa.
El padre estaba afuera trabajando y no pasó mucho hasta que el hombre se abalanzó sobre la chica para cometer el abuso. Fue fácil quitarle la ropa y sujetarla a la cama hasta la intervención del hermano. Pero Arnija logró sacarse de encima al adolescente y hasta lo inmovilizó atándoles los pies y las manos. Furioso, el hombre tomó un solvente y roció varios rincones de la casa, incluso, lo derramó sobre el cuerpo de la abuela de los hermanos, postrada en silla de ruedas, a la que prendió fuego para callar sus gritos.
Desesperado, el adolescente zafó de sus ataduras y comenzó una pelea con Arnija, a quien finalmente asesinó a cuchillazos.
Los primeros policías de la comisaría de San Bernardo que llegaron al lugar alertados por los vecinos, lograron rescatar de entre las llamas a la abuela, que presentaba "quemaduras de tercer grado en el noventa por ciento de su cuerpo". Cerca de la anciana, también hallaron el cadáver de Arnija tendido en un charco de sangre en el piso.
Tanto al adolescente herido como a la abuela los trasladaron al Hospital Municipal de Mar de Ajó, donde también fue atendida la nena atacada y si bien aún resta conocer los resultados de los peritajes, los investigadores están seguros que la violación no llegó a concretarse gracias al hermano.
Antecedente En octubre de 2008 un hombre fue detenido en su casa de la localidad de Ituzaingó tras confesar el crimen de un vecino, a quien golpeó, lo ató a su auto y lo arrastró por el asfalto hasta matarlo porque supuestamente había violado a su hermana.
La víctima era Luis Alberto Rodríguez, de 44 años, quien había tenido una fuerte discusión con el asesino, Jorge Luis Borujow, y cuyo cuerpo desnudo fue encontrado en el cruce de la Colectora de Autopista del Oeste y Emilio Cipolletti.
Borujow fue localizado en su casa de García al 1000 gracias a los testigos que vieron cómo arrastraba a Borujow en su Renault 19 azul con vidrios polarizados. Al ser abordado por la policía se entregó sin oponer resistencia.