El barrio correntino de Río Paraná se convulsionó luego de que la policía allanara un domicilio y se sorprendiera al encontrar a un hombre de 30 años encadenado y encerrado en una habitación en la que las condiciones de higiene eran deplorables.
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SUSCRIBITEEl barrio correntino de Río Paraná se convulsionó luego de que la policía allanara un domicilio y se sorprendiera al encontrar a un hombre de 30 años encadenado y encerrado en una habitación en la que las condiciones de higiene eran deplorables.
Efectivos de la Dirección de Investigación Criminal se apersonaron en Cabo de Hornos al 3500, liberaron a la víctima, identificada como Carlos González, y detuvieron a su mamá Blanca Ledesma, al padrastro, Francisco Miño, ambos de 60, y al hermano del recluso, Alejandro González, acusados de maltrato.
Según las autoridades, hacía años que la víctima permanecía atada con cadenas a la reja de una ventana de la vivienda y apenas recibía alimento por parte de su familia. Además, las condiciones de higiene en la habitación que vivía eran deplorables.
“Algunas veces lo solían sacar al patio y lo ataban a los pies con una cadena de perro”, manifestaron los vecinos, citados por Corrientes Hoy.
