La ex esposa del individuo había sido secuestrada en 2004 con finalidades extorsivas, en un episodio que provocó gran consternación. El empresario, identificado como Fabián Constantino Fernández, es propietario de una agencia de venta de vehículos, situada en Baradero. Además, los funcionarios apresaron a otro miembro de la gavilla, comprobándose que era un famoso competidor de lucha libre.
Trascendió que el acusado, de 48 años, pudo ser capturado en las inmediaciones de su comercio, por los efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de Azul, quienes lo sorprendieron mientras circulaba en un ciclomotor.
Fernández fue trasladado a la comisaría de Tapalqué, aunque se cree que, en las próximas horas, podría ser derivado a la alcaidía de General Alvear. A su vez, los servidores públicos, encabezados por el comisario mayor Nerio Nogueira, apresaron a otro de los involucrados, Diego Ricardo Olinik, de 37 años, a quien localizaron en cercanías del domicilio de sus suegros, en la región entrerriana de Ibicuy. Olinik era un deportista que participaba de torneos latinoamericanos de lucha libre.
Los voceros dijeron que este último sujeto registra antecedentes por piratería del asfalto en la zona de Campana. Un tercer integrante del grupo delictivo se encuentra prófugo.
Trascendió que a la gavilla se la considera responsable de un violento asalto perpetrado el 23 marzo pasado, cuando los marginales coparon el establecimiento rural La Pepa, que se encuentra ubicado en jurisdicción del Cuartel V de Tapalqué. En esa oportunidad los malvivientes redujeron a la dueña del lugar, identificada como Cora Eyherabide, a su esposo, a un empleado del predio y a una hija de 7 años de este último. Los delincuentes huyeron tras apoderarse de 7.000 pesos, 5.000 dólares, una chequera y numerosas joyas.
Intervino en la causa el doctor Javier Barda, fiscal del departamento judicial de Azul. Fernández alcanzó gran notoriedad pública, durante octubre de 2004, cuando su ex esposa, Claudia Miranda, permaneció 6 días cautiva en poder de una gavilla de secuestradores.
La mujer fue liberada por aquellos maleantes en un descampado de Capilla del Señor, luego que su marido pagara una suma de dinero, en concepto de rescate, en las proximidades de una estación de servicio, ubicada en el cruce de las rutas 197 y 8, en José C. Paz.