El careo entre Simón Nieva y Víctor Rivero duró menos de 15 minutos. El testigo y el imputado en el juicio por el secuestro y la promoción de la prostitución en perjuicio de María de los Angeles "Marita" Verón se gritaron, se señalaron con el dedo, se acusaron mutuamente y finalmente el tribunal decidió terminar la confrontación.
El imputado quedó más comprometido
"Delincuente, secuestrador", le gritó Nieva a Rivero, cuando lo tuvo al frente.
"Por qué no contás la vez que te pegué una trompada porque escupiste a mi hijo de tres meses", respondió Rivero, pese a que antes había dicho: "en la vida tuve contacto con vos. Sos un delincuente y un mentiroso".
"Callate, delincuente, vos la secuestraste a la Marita", insistió Nieva.