Tradicional celebración

San Patricio: El color verde inundó Buenos Aires y el mundo

Más gente se sumó al desfile en el Bajo y Plaza San Martín para celebrar la tradicional fiesta irlandesa de San Patricio. Mirá las imágenes.
domingo, 18 de marzo de 2012 · 11:00

Una vez más, la Ciudad se pintó de verde con una multitud que se reunió para celebrar a San Patricio, patrono de Irlanda. Los festejos se concentraron en Retiro, donde la comunidad católica irlandesa realizó su tradicional desfile y los pubs del Bajo se llenaron de jóvenes (y no tanto) en busca de cerveza.

El colorido desfile de gaiteros, duendes y bailarines es el cuarto que se realiza en la Ciudad y fue organizado por la Asociación Argentino Irlandesa Guillermo Brown y el Gobierno de la Ciudad, con el auspicio de la Embajada de Irlanda. Esta vez, partió desde Suipacha y Arroyo donde hubo un homenaje por los 20 años del atentado a la Embajada de Israel. Los irlandeses también recibieron de parte del Gobierno de la Ciudad una placa para conmemorar el primer desfile realizado el 17 de marzo de 2009.

La marcha siguió hasta el pasaje Sargento Cabral, de ahí a Esmeralda y luego Arenales. Cuando bajaban por Arroyo, una señora le preguntó a su marido: “¿Dónde están las gaitas, donde están las gaitas?”, y se lamentaba: “Justo tenía una faja verde, me olvidé de traerla”. Al frente se veían la bandera argentina, la irlandesa y por supuesto, San Patricio personificado. Cada tanto, se detenía la marcha y las gaitas apuraban el baile tipico irlandés para que se sumaran vecinos y curiosos. Los gaiteros de Tartan Army y otros conjuntos acompañaron el recorrido, hasta llegar al escenario en Plaza San Martín donde además había stands con toda la cultura irlandesa para llevarse a casa. A esta altura la cantidad de gente era notable y había que hacer cola para conseguir los tréboles verdes de resina, pintas de cerámica o con formas de cuernos, duendes, platos típicos y por supuesto... cerveza.

Entre la multitud, además de los vecinos, se veían muchos turistas . Lucían remeras o camisas verdes, o los infaltables gorros, banderas y pañuelos con el trébol irlandés. Y chicos y grandes se animaron a participar del concurso de disfraces vestidos de ‘leprechauns’ (gnomos) y ‘fairies’ (hadas).

Sobre el escenario, deslumbraban los espectáculos de música y danza celtas, y bandas que tocaron covers de U2. Entre ellos se contaban The Kilt, Mac Manus y Mestizo Rock y el grupo Celtic Argentina de danzas irlandesas. Por todos lados se veían ropas verdes, vinchas, enormes moños, corbatas o tréboles y banderas irlandesas pintados en la cara.

En esa multitud sobresalían dos jóvenes turistas irlandeses, uno de ellos disfrazado con un enorme mono verde brillante , y vestido todo de rosa. “Estamos muy sorprendidos de encontrar un festejo así lejos de casa, nunca imaginamos que San Patricio iba a ser tan fuerte en este país”, contaron.

La Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad montó un estricto operativo para controlar que no se excediera la capacidad de personas permitida en cada uno de los pubs y bares que participaron de los festejos. También hubo controles por parte de las policías Metropolitana y Federal. Esta última desplegó más de 60 efectivos.

En todas las cuadras se notaban los chalecos policiales y no era difícil distinguir policías de civil, sobre todo en la calle Reconquista, para evitar disturbios. Además, las entradas al circuito de bares estuvieron valladas desde temprano para controlar los ingresos: el objetivo era impedir que alguien entre con objetos contundentes o con botellas que al romperse pueden transformarse en armas.

Con gran cantidad de extranjeros, el festejo en la zona de Reconquista y Marcelo T. de Alvear empezó temprano y para las 21 ya había una multitud. Siempre vestidos de verde y con los vasos de plástico semivacíos en la mano, muchos iban de un bar a otro. Los locales estaban decorados con globos y buscaban atraser con ofertas y promociones para el happy hour. ¿Los precios? Pintarse un trébol en la cara $ 10, la entrada al bar con una consumición incluída, $ 50. Pero el abanico de ofertas era amplio, porque ofrecían desde dos porrones por $ 20 a botellas de litro a $ 50. Por supuesto, los precios variaban según el tipo y calidad de la cerveza.

Pasadas las 21.30, era tanta la gente, que en la puerta de cada uno de los bares se formaban largas filas que tenía que esperar su turno para entrar. Y la celebración se extendió a la Plaza Serrano, donde los bares Sans, Club Serrano y Querido González ofrecieron happy hour y 2x1 en todas las cervezas.

Feliz y festejando, Tete Duggan, descendiente de irlandeses sintetizaba el espíritu de la fiesta: “Vengo todos los años y es una alegría poder encontrar que otra gente comparta las tradiciones que aprendí con mi familia”.

Fuente: clarin.com